• 19:49, domingo, 5 de abril de 2009
Alone.
Erase una vez... una niña sola que se escondía de sus propios miedos, consiente de que en algún momento seria encontrada.No tengo otra manera de ver mi vida, es decir, si así la veo yo, no puedo esperar que alguien o algo cambie eso, hasta ahora.
Nunca sentí la necesidad de tener a alguien a mi lado, hasta que me di cuenta de lo sola que estaba, de lo vacía que estaba mi vida hasta ese momento. Y así me veo, viajando en un automóvil, por una larga carretera, de la cual no puedo lograr ver el final, veo arboles, montañas, animales, un cielo azul, pero nada me interesa ¿que podría haber detrás de eso? ¿Quién se pone a observar minuciosamente eso? Yo.Detrás de eso, existe mi intento en vano de no poner atención a lo que realmente me preocupa, como ver a una madre sentada en el asiento delantero, fingiendo ser más fuerte de lo que realmente es, el sufrimiento de haber traído al mundo a tres personas que no han hecho más que darle preocupaciones y tristezas (¿y no se supone que una madre debe soportar eso? No se.), así es ella, así ha sido siempre. Y entonces miro a un lado, veo al padre de esos tres hijos, ¿qué sentirá? que pasara por su mente, ¿por qué evade mis miradas? Simple desinterés.¿Qué hago yo ahí, en ese preciso instante? ¿Coincidencia? Ni siquiera existen; Debe ser el destino el que me ha elegido, el que me ha puesto ahí, el que me dado 18 años de total soledad, y no es que a mi alrededor no existan personas, hablo de la soledad del alma esa con la cual me acostumbre a vivir. Detrás de todo aquello, que para mí seria normal… encontré otra manera de vivir, es decir, todo aquello que vi, lo que me mostraron, era una mentira más.
He vivido más cosas de las cuales muchas personas no hubiesen podido salir adelante, pero cada quien esta hecho para soportar sus propios obstáculos, unos más grandes que otros y no digo que los míos sean totalmente graves.
Conocía el amor (o creía conocerlo) de una manera diferente, nunca fue tan profundo, nada comparado a lo que Él me ha dado, todo lo que le doy nunca ha sido esperando algo a cambio, al contrario, lo he amado por ser él mismo, por darme sueños, por darme una razón más para vivir (las cuales son pocas: como no lastimar a mis papás). Trato de confiar que algún día estaremos juntos, (la distancia es un problema) y continuar esta historia.
El problema más grande, soy YO misma y de eso no se puede culpar a nadie, al contrario, agradecer por soportarme, soy loca, enferma, mala hija, insana, pro- todos los desordenes. Y no necesito saber más.


